La emoción es la capacidad de sentirse afectado; es la movilización del estado de ánimo que producen los afectos y las pasiones; desequilibrio causado por el miedo y la preocupación.La emoción es la respuesta afectiva ante una situación que produce inestabilidad y perturbación.
Las emociones pueden aparecer en forma abrupta, frente a un estímulo intenso determinado y ser de breve duración, o permanecer cierto período de tiempo impidiendo cualquier otra acción, aún después de desaparecer el estímulo que la provocó.
Si una persona se deja dominar por sus emociones, de nada vale su inteligencia, porque puede actuar en forma impulsiva sin reflexionar ni poder discernir.
Las emociones como la ira, el odio, la tristeza, la euforia, el temor, la confusión, la irritabilidad, la excitación, el entusiasmo, etc., producen gran actividad orgánica y moldean la conducta.
La inteligencia emocional consiste en el conocimiento de las aptitudes personales y sociales, como la empatía y la habilidad social; el auto-conocimiento, la capacidad de autocontrol y la motivación, que se pueden mejorar para lograr un mayor auto-dominio.
Las emociones influyen en la actividad motora y el funcionamiento orgánico, principalmente a nivel neurovegetativo; y afectan cualquier rendimiento.
A nivel fisiológico, cambia el ritmo de la respiración, la frecuencia cardiaca y la presión arterial. A nivel mental, genera pensamientos relacionados; y a nivel de comportamiento, altera los movimientos del cuerpo.
Cuando la exigencia externa aumenta, es acompañada de una consecuente exigencia psicológica que requiere de un gran dominio emocional para cumplir los objetivos.
Las emociones afectan la capacidad de concentración, la toma de decisión y produce fallas en la actividad en general.
Las personas que logran permanecer calmos y equilibrados en situaciones de gran estrés tienen en general una estructura de personalidad firme y sólida, son seguras de si mismas, saben lo que quieren y hacia donde desean ir.
El rendimiento óptimo se obtiene con el auto-control emocional, permaneciendo frío y relajado para favorecer el funcionamiento del cuerpo y de la mente y mantener el equilibrio; dándose cuenta de cuál es el sentimiento que pretende dominarnos.
Si aprendes a controlar tus emociones aprendes a controlar tu vida. Aquí te voy a dar un simple pero potente consejo que te bastará para comenzar a controlar tus emociones y si la gente pusiera siempre en práctica este recurso se romperían menos amistades y menos familias. Además no solo te enseñamos el consejo sino que te lo explicamos al detalle ya que quizás no tengas que controlarte el 100% de las veces y este consejo-ejercicio te ayudará a encontrar la mejor forma de actuar ante la perdida del control emocional.

CLAVES PARA MEJORAR TU CONTROL EMOCIONAL
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Importante
- Para ganar en el manejo de tus emociones comienza a ejercitarte en situaciones sencillas.
- No esperes a los desbordes para asumir tu necesidad de aprendizaje.
- No realices promesas de cambios inmediatos, ya que la presión que generarás por ello, aumentará tu descontrol.
En muchas ocasiones la enfermedad física es el resultado de un desequilibrio emocional que persiste a través del tiempo. Las enfermedades psicosomáticas son producidas por somatizaciones del individuo, es decir, cuando la relación mente-cuerpo se ve alterada debido a emociones displacenteras, sentimientos negativos, modificaciones del ciclo vital o situaciones de alto impacto emocional, las cuales producen estrés, que puede representarse en forma de síntomas o enfermedades físicas.



